En camino

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sábado, 31 de mayo de 2014

VII DOMINGO DE PASCUA SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR 1 DE JUNIO DE 2014


LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 28, 16-20
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
- Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

ORACIÓN:
¡MARCHA, SEÑOR, PERO ACOMPÁÑANOS!
Oh, Señor, gracias por tus palabras que nos dieron vida
y por tu mano que nos regalaron la salud
Oh, Señor, gracias por tus gestos
que nos hicieron pensar en la Salvación de Dios
y, por tus ojos, que nos llevaron a rumiar en lo eterno
Gracias, Señor, por tus caminos
que nos hicieron abandonar los nuestros
egoístas y perdidos en sí mismos
o colapsados del polvo, mentira y tristeza
Después de tu tiempo, marcha Señor hacia el cielo
pero, desde las alturas, no dejes de guiarnos.
Que, nuestras voces, necesitarán de tu voz
que, nuestros pies, pedirán impulso de tu Espíritu
que, nuestro corazón, reclamará amor de tu Amor.
¡MARCHA, SEÑOR, PERO ACOMPÁÑANOS!
Que, en tu Ascensión, queremos agarrarnos nosotros
para compartir y ansiar la eternidad
Que, en tu Ascensión, nos dejas pistas y senderos
que conducen hacia esa Ciudad de Dios
Que, después de tu trabajo valiente y sincero
mereces ser coronado y festejado
en ese lugar cerca del Padre, en estancia feliz del cielo
¡MARCHA, SEÑOR, PERO ACOMPÁÑANOS!
Que, sin tu mirada, nuestras miradas caerán hacia el suelo
Que, sin tu mano, nuestros ideales se cruzarán de brazos
Que, sin tus palabras, nuestros labios se cerrarán en dique seco
Que, sin tu corazón, nuestros amores serán necios o mezquinos
¡MARCHA, SEÑOR, PERO ACOMPÁÑANOS!
No te decimos, Señor, adiós sino ¡hasta pronto!
Porque, bien sabemos, amigo y Señor,
que todo lo que dices o prometes, siempre cumples
Que, tarde o temprano, de mañana o en la oscura noche
vendrás, regresarás en definitiva vuelta hasta nosotros
para que se cumpla, de una vez para siempre,
la Salvación que todos creemos, rezamos, añoramos y esperamos.
Amén.
P. Javier Leoz

LA ASCENSIÓN
Aquí vino 
y se fue. 
Vino..., nos marcó nuestra tarea, 
y se fue. 
Tal vez detrás de aquella nube 
hay alguien que trabaja 
lo mismo que nosotros, 
y tal vez las estrellas 
no son más que ventanas encendidas 
de una fábrica 
donde Dios tiene que repartir 
una labor también. 
Aquí vino y se fue. 
Vino..., 
llenó nuestra caja de caudales con millones de siglos y de siglos, 
nos dejó unas herramientas... y se fue. 
Él, que lo sabe todo, sabe que estando solos, sin dioses que nos miren, trabajamos mejor. 
Detrás de ti no hay nadie. Nadie. 
Ni un maestro, ni un amo, ni un patrón. 
Pero tuyo es el tiempo. 
El tiempo y esa gubia 
con que Dios comenzó la creación.
Florentino Ulibarri

SIGUES AQUÍ
Curiosa forma de quedarte, Señor,
sin imponer tu presencia,
sin apagar la sed,
sin convertir la fe en evidencia.
Y curiosa forma de irte
sin atarnos a la ausencia,
sin dejarnos solos,
sin forjar tristezas.
Y así, de ese modo,
ausencia y presencia
siembran en nosotros
hambre de respuestas.
Tú que eres Plenitud, lléname.
Tú que eres Centro, céntrame en ti.
Rebósame de Ti y muéstrame tu rostro.
Hazme capacidad.
Hazme silencio.
Hazme tú. Y eres espíritu,
aliento, fuerza.
Eres la palabra
que a veces aquieta
y a veces golpea.
Eres el silencio
poblado de historias,
eres la justicia
que llama a la puerta,
eres un profeta
pidiendo justicia,
eres el soldado
sin arma ni guerra.
Por eso te fuiste,
y así te nos quedas.
José Mª Rodríguez Olaizola, sj




VÍDEO:


video
A-Ascension of the Lord; Acts 1:1-11 from Will Heyward on Vimeo.

MELODÍAS:






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