En camino

En camino

miércoles, 9 de octubre de 2013

¡Marchando una de frutos secos!



Hoy he tenido que parar, ¡estaba agotada!, y he decidido que quizá tenga que hacerlo todos los miércoles por la tarde. 
Parar para frenar, ordenar y recuperar el resuello.
Ya os comenté que me estaba costando el inicio del curso (Eva, ya veo que también es tu caso, ¡mucho ánimo!), os comenté que no lograba poner a trabajar "en equipo" a mi cuerpo, mi mente, mi corazón y a mi alma. Tengo pendientes millones de cosas, ni siquiera encuentro tiempos de calidad para hacer un par de llamadas que tengo pendientes... Tengo la sensación de que o todo marcha demasiado rápido o que yo estoy en modo lento.
Hoy me he dado cuenta de que quizá les estoy pidiendo demasiado a mis "elementos" y que necesitan una ayudita para poder acoplarse. 
Por fortuna he podido tomarme la tarde "libre" para respirar, para hacer sin correr algunas tareas que tenía pendientes en la casa, para cocinar para el resto de la semana y he podido sacar también unos minutos para escribir esta entrada en el blog.
Voy a seguir con mis tareas, iré también a misa dentro de un ratillo y trataré de seguir cuidando a mis "elementos": a mi cuerpo, mi mente, mi corazón y a mi alma, que seguro que agradecen este avituallamiento a mitad del camino, ¡marchando una de frutos secos pues!
;)
Mañana retomo las clases, las tutorías, las reuniones, los proyectos, las prisas... Ahora toca modo pausa.

P.S: El descubrimiento de hoy... Arianeta!, una creación de Ariadna Reyes, ¡si exceptuamos que mi nariz es bastante más chata... bien podría ser -la ilustración que acompaña este post- un autorretrato de volvoreta!, ¡le seguiremos la pista a Arianeta!. Puedes hacerlo aquí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¿Por qué no sabemos poner esa pausa tan necesaria cuando la estamos reclamando a gritos? Cómo frenar sin sentirse culpable, sin sentirse incompetente, sin sentirse vulnerable... Quizás ahí está la clave: somos vulnerable y no queremos aceptarlo.
Yolanda