En camino

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martes, 9 de octubre de 2007

Gymkana por el barrio europeo con el corazón partido

Hoy ha sido uno de esos días que desde el principio prometía y sí... así ha sido... Bueno ya desde anoche todo apuntaba a que iba a ser memorable. Ayer Helene y yo hicimos la salsa para los espaguetis que a un precio popular se ofrece junto con algo caliente cada martes por la tarde en mi casa. Fue divertido hacer salsa para tres kilos de pasta, ¡¡toda una aventura!! Por la noche me costaba conciliar el suyo, historias varias, y decidí bajar a la cocina a tomar algo caliente yo también y matar el gusanillo, pero quien casi me pata del susto fue un pequeño ratoncillo que asustado se escondió detrás del radiador, jodio bicho...

Esta mañana no había quien me levantara, cuando logré salir de casa pasando de puntillas por la cocina ya que en el salón se daban las clases de alfabetización a las mujeres musulmanas del barrio... me dirigí al barrio europeo donde hoy y mañana tengo un congreso...

De entrada los zapatos pitis que llevaba no se llevaron bien con los adoquines de mi barrio y estuve a punto de estampanarme, ¡¡pero de verdad!! contra la tapia de un Instituto, menos mal que los benditos adolescentes estaban en sus aulas...

No se que me pasa con la rotonda de Schuman pero no nos llevamos demasiado bien y es que siempre termina guardándome alguna sorpresa. Hoy me he vuelto a perder, pero esta vez ha sido un gentil guardia de seguridad del Berlyamont quien me ha orientado en direccion contraria...

El seminario de esto días, sobre "mi tema de tesis" es muy divertido, somos 5.000 europeitos/as de toda edad y condición, lo más muy importantes, los menos, la menda, lerenda... haciendo una gymkana por los diferentes edificios de las diferentes instiuciones europeas. En estos dos días hay 150 seminarios, puedes asistir a dos por la mañana y dos por la tarde, total que es muy divertido vernos a todos correr de un edificio a otro para poder seguir aquellos que nos interesan...

Hoy he asistido a uno muy interesante sobre el meollo de mi tesis e incluso me he atrevido a intervenir delante de 200 personas y he hecho tres preguntas en inglés, ozu... -Se me acercó al final del debate una persona que resultó ser un pez gordo que me aportará datos muy interesantes para la innombrable, y que mañana es ponente...
Luego he llegado a casa, he subido a cambiarme, a quitarme el disfraz de europeita y ha vestirme de mariajo, he bajado a cenar con la gente del barrio y ya han comenzado las despedidas, me duele el alma...

Cuando me preguntaban cuando me marchaba, cuando me contabas sus cosas, cómo habían terminado en la calles, cómo se apoyan entre ellos y te dicen unos de otros que no sabrían que sería de su vida sin el otro... Jooo, es una auténtica pasada...
Pasar de lo macro, teórico, burocrático, tecnocrático a la más cruda realidad, a lo más humano, a lo más herido de la humanidad... en apenas unas paradas de metro... es muy fuerte...

Y mañana volveré a hacer la gymkana por el barrio europeo, yendo de un edificio a otro para seguir los cursos que me interesan y cada vez tengo más ganas de terminar la tesis.
Y se que volveré a Bruselas y si tuviera que elegir una y mil veces elegiría volver a Les Potiers, al salón de l'amitie caada martes que a los despachos del Berlyamont, de la Rue de la Loi, de Belliar, de Spinelli, Van Maarlen...

Y me duele el corazón, tengo pupa en el amor...

3 comentarios:

Jesús dijo...

Ánimo... ya te queda menos para llegar al final de la aventura (=tesis), y hacerlo con una divertida gymkana por el barrio europeo, pues tampoco está nada mal, no???
Besos

Anónimo dijo...

Ya queda menos para que vengas, para que la rutina universitaria lo inunde todo....... en fin, ya nos contarás.

Ay mi volvoreta caracol!!

besos ra

Ra dijo...

Encontré esta fábula y no me he podido resistir a mandártela.

La mariposa y el caracol
de Félix María Samaniego

Aunque te haya elevado la fortuna
Desde el polvo a los cuernos de la luna,
Si hablas, Fabio, al humilde con desprecio
Tanto como eres grande serás necio.
¡Qué! ¿Te irritas? ¿Te ofende mi lenguaje?
«No se habla de ese modo a un personaje.»
Pues haz cuenta, señor, que no me oíste,
Y escucha a un Caracol. Vaya de chiste

En un bello jardín, cierta mañana,
Se puso muy ufana
Sobre la blanca rosa
Una recién nacida Mariposa.
El sol resplandeciente
Desde su claro oriente
Los rayos esparcía;
Ella, a su luz, las alas extendía,
Sólo porque envidiasen sus colores
Manchadas aves y pintadas flores.
Esta vana, preciada de belleza,
Al volver la cabeza,
Vio muy cerca de sí, sobre una rama,
A un pardo Caracol. La bella dama,
Irritada, exclamó: «¿Cómo, grosero,
A mi lado te acercas? Jardinero,
¿De qué sirve que tengas con cuidado
El jardín cultivado,
Y guarde tu desvelo
La rica fruta del rigor del hielo,
Y los tiernos botones de las plantas,
Si ensucia y come todo cuanto plantas
Este vil Caracol de baja esfera?
O mátale al instante, o vaya fuera.»
«Quien ahora te oyese,
Si no te conociese,
Respondió el Caracol, en mi conciencia,
Que pudiera temblar en tu presencia.
Mas dime, miserable criatura,
Que acabas de salir de la basura,
¿Puedes negar que aún no hace cuatro días
Que gustosa solías
Como humilde reptil andar conmigo,
Y yo te hacía honor en ser tu amigo?
¿No es también evidente
Que eres por línea recta descendiente
De las orugas, pobres hilanderos,
Que, mirándose en cueros,
De sus tripas hilaban y tejían
Un fardo, en que el invierno se metían,
Como tú te has metido,
Y aún no hace cuatro días que has salido?
Pues si éste fue tu origen y tu casa;
¿Por qué tu ventolera se propasa
A despreciar a un caracol honrado?»


El que tiene de vidrio su tejado,
Esto logra de bueno
Con tirar las pedradas al ajeno.