En camino

En camino

miércoles, 24 de junio de 2015

Y vamos cerrando el curso...


Y pasó la primavera, y llegó el verano... y pasaron días, semanas, e incluso meses... y hoy hago una pausa para asomarme por aquí... Nunca había pasado tanto tiempo desde la última vez que abrí este editor de texto, tanto que apenas recordaba cómo hacerlo.

Está siendo un cuatrimestre muy intenso con muchas clases y sus afanes, con muchas actividades cuya organización me ha llevado tiempo y esfuerzos, con pasos que andar o que desandar, con decisiones que tomar, con proyectos que terminar de afinar...

Estoy física y mentalmente agotada, pero también estoy contenta por el trabajo realizado. Feliz por tenerlo y por poder dedicarme a algo que me hace disfrutar. 

Escribo estas letras entre exámenes y consciente de que van llegando nuevas (y también duras) tareas a las que dedicar los próximos meses. 

Prometo intentar asomarme más por aquí una vez que las urgencias urgentes e importantes dejen de comerme los días y las horas.

Prometo también abrir una ventana a una nueva realidad que me está conquistando la mente y, sobre todo, el corazón...

Toca cerrar tareas y, antes de ponerme a tope con otras, descansar, descansar, ¡que hasta Dios lo hizo al séptimo día!

Un abrazo desde lo hondo para cada uno/a de los que de vez en cuando o, quizá por primera vez, os dejáis caer por aquí.

miércoles, 8 de abril de 2015

¡Feliz Pascua!


Esta Pascua me ha enganchado mucho la imagen del agua corriendo y de cómo -de no hacerlo- ésta se corrompe. El celebrar estos días en Burgos acompañada a diario por un río testigo de mis pasos y de mis paseos me ha ayudado a interiorizar la metáfora. 
También esta cita del Papa Francisco que uno de los días nos recomendaron en los puntos de la mañana: "Porque «cuando una comunidad cristiana está quieta le pasa como al agua estancada, que es la primera que se corrompe. Cuando una comunidad no peregrina, no sólo a pié sino con el corazón, y no tiene un corazón peregrino más allá de si mismo, sea para adorar a Dios o para ayudar a sus hermanos, esa iglesia está moribunda y hay que resucitarla rápido"
Pensaba lo importante que es ser personas e Instituciones misioneras, en salida, por y para los otros. Pensaba cómo unas veces el río discurre plácido, otras salvaje, otras habrá de dar saltos al vacío... Aunque sea imperceptible, hay vida en ese agua aparentemente quieta, de lo contrario... ese agua morirá y ahogará en su hedor cualquier resto de vida.
En estos días me he sentido llamada a oxigenar mi río, a cuidar mi cauce para hacerlo también más navegable para otros.
Últimamente me prodigo poco por aquí, es cierto que son muchas las clases que tengo este cuatrimestre, es verdad que no ha habido semana en que no haya viajado uno o varios días... pero no sirven las excusas. 
Me cuesta concretar en palabras lo mucho que se me está moviendo por dentro en estos tiempos y quizá sea esa la causa por la que paso menos por aquí. Lo vivo con paz, todo tiene su tiempo, hay tiempo de escribir y compartir y tiempo de callar y germinar en lo oculto. Siempre es tiempo de Dios.
Y hoy va siendo ya tu hora.




En estos meses han sido muchas las personas que el Señor me ha regalado, no quiero dejar de re- cordar, de volver a pasar por mi corazón, a Nico, Gema, Maite, Eli , Eva, Victor, Rosa, Manolo, Zeque, Goita, Charo y a mis queridas ACI que tan bien me han acogido estos días en Burgos.
¡El Señor está siendo grande conmigo!
¡Gracias desde lo hondo a cada uno/a por ser signos del Señor resucitado en mi vida!